versiones, versiones y versiones...

renovar la aventura de compartir la vida con textos, imágenes y sonidos


Director, editor y operador:
Diego Martínez Lora   
20/02/2006


Claudia Nagaro(*)

Dos mujercitas y otros textos


Dos mujercitas

Anoche soñé que estaba enamorada, ella me amaba y yo la amaba. Ella era gorda, gordísima; con unos bucles rojos lindísimos hasta la cintura, comía chocolate todo el día. En una mesa larga y vacía de gente, me dijo que me amaba, quería envejecer y casarse conmigo. Agarró una envoltura de chocolate, la cortó en circulo, le hizo un hueco en medio y me preguntó. Empecé a llorar y llorar, me pegó un palo lleno de tristeza y prejuicio, entre aguas saladas, moco y babas le dije que no.


No sabia, o no quería saber que las sombras no se abrazan, ni se tocan. Las sombras son frías, son la falta de luz y cuando dos personas con la misma sombra solo se puede ver una. Nunca se pueden complementar para formar una nueva.

Siete anos y ese amante con mi misma sombra. El se dio cuenta antes de que yo supiera. No podemos tocarnos ni atraparnos, ni siquiera abrazarnos.. Solo podemos jugar con las sombras de la noche a la luz de una lámpara o de una linterna. Cuando se puede. Durante el día le damos la espalda a la sombra.

Pero el sol del norte no nos deja jugar mucho.


Homo Ignoramus

Creo que todos nos atrevemos a separar desligar cortar tajar y desmembrar nuestro presente del futuro. Nos construimos una carceleta bien pequeña pero cómoda con paredes del futuro que creemos. Unas paredes decoradas con cuadros y fotos de circunstancias, pasado y consecuencias. Así somos los amos,  soberanos, tiranos de la represión y el control, unos policías. En mi cárcel, hoy confieso, me hace falta un árbol que pueda trepar.


 

 José nació en Lima en 1968

En este día hace unos anos salió el sol, era un día lindo con esperanzas de cambio. Doris Day había pasado de moda,  había un tal  Allende avecinándose, un Fidel idealista, el Che fumaba puros,  en América Latina había un no se qué de revolución , un Nixon cocinaba una elección y caída, Luther King marchaba en Washington, Mafalda tenia 3 años, unos estudiantes cantaban que iban a cambiar las cosas desde Notre Dame. Serrat cantando con su guitarra en Catalán: un día así naciste tu!

Lastima que los aires  cambian de dirección, así pasa cuando sucede. A Allende lo mataron, el Che solo fuma en posters o camisetas, el soufflé de Fidel se aplastó, a Doris Day resucitó y ahora encima canta y baila bajo el nombre Britney, los negros estadounidenses ya no marchan,  en Notre Damme nadie canta, solo hay sonidos del clic de cámaras de turistas, Serrat canta en Castellano, pero sigue cantando que el mundo se volvió una porquería. Nos queda Mafalda que sigue buscando en el diccionario la palabra “Democracia”.


(*)Claudia Nagaro, dramaturga peruano-holandesa. Vive actualmente en Utrecht.


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