VERSIONES
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Director, editor e operador: Diego Martínez Lora
Texto: 1992 - 1993: Regreso a casa. Autor: Carlos Amézaga (Perú)
Data: 07 - 06 - 2008
Carlos Amézaga(*)
1992- 1993: Regreso a casa
El gran complejo cinematográfico de 27 salas llamado Kinépolis, era ya una realidad y el formato empezó a expandirse por toda la ciudad de Bruselas. Los cines comenzaron a uniformizarse y a convertirse casi todas en la misma sala, que es la que podemos encontrar ahora en cualquier parte del mundo. Los viejos cines de la ciudad empezaron a languidecer y fue una lástima verlos partir, el pop corn venció al art noveau de muchas de aquellas entrañables salas.
Sabiendo que ya debíamos partir, el año de 1992 nos dedicamos a ver todo el cine que pudimos, lo cual duró hasta los tres primeros meses de 1993, pues el 1 de abril de ese año estuvimos de vuelta en Lima, Perú. El panorama de esa época en mi ciudad era desolador. Las salas de cine prácticamente se caían a pedazos y los equipos de proyección y sonido parecían de la época de Chaplin. La grave situación política del momento (atentados, apagones) había ahuyentado al público de los cines y éstos no podían renovarse o recuperarse.
Este hecho alteró bastante nuestra regular asistencia al cine, lo cual puede comprobarse con la drástica disminución de películas vistas entre el año 1992 y los años sucesivos mientras permanecimos en Lima. Bueno, es que también ocurrieron algunas cosas, como que lo que empezara en la oscuridad de las salas terminó en el altar, pues Mily y yo decidimos emprender nuestra propia aventura, uniendo nuestras vidas en busca de un final feliz.
1992 ( 69 películas)
Empezamos el año con Raise the Red Lantern, una película del director chino Zhang Yimou que nos abrió las puertas a ese nuevo género del cinema chino, alejado del kung fu y las patadas voladoras al que estábamos acostumbrados. La belleza de la protagonista Gong Li y la maestría de Zhang Yimou para contar una historia, pero sobre todo para mostrar esos colores maravillosos en sus contrastes, fueron suficiente estímulo para tener presente a ese director en el futuro y seguir gozando con sus aventuras cinematográficas.
También ligada al oriente fue L’Amant, de Jean-Jacques Annaud, cinta basada en el libro autobiográfico de Marguerite Duras. Una francesa muy joven se enamora de un rico y apuesto hombre de negocios chino, bastante mayor que ella, y se convierten en amantes en el Vietnam colonial bajo régimen francés en 1929. Pasión y escándalo son ingredientes que bajo una sabia dirección no tienen pierde
Siempre en el cine francés, un director polaco, Krzysztof Kieslowski, nos trajo ese año La Double Vie de Veronique (La Doble Vida de Verónica), con Irene Jacob en el doble papel estelar de Veronika, una estudiante de música polaca, y Veronique, su doble, una aspirante a cantante en París, ambas comparten también una misma dolencia cardiaca, que llevará a Veronika a una temprana muerte. Entre ellas no se conocen, pero sus vidas quedarán enlazadas por una historia que conjuga lo fantástico con lo real de dos vidas paralelas, como las dos europas de ese entonces.
C’est arrivé près de chez vous (Man bites Dog), de Rémy Belvaux, es un falso documental belga sobre un asesino a sueldo. Un sicario cuenta sus aventuras con seriedad y mucho detalle a una cámara de televisión, exhalando un humor negro pocas veces visto en el séptimo arte. Algunos diálogos son notables, como aquel en el cual el protagonista señala: “En esa pared de allá una vez enterré a dos árabes … mirando hacia la Meca por supuesto”.
Mily y yo ya éramos fanáticos de Almodóvar, así que nos dio mucho gusto poder ver Tacones Lejanos, donde Victoria Abril, vestida de Channel, añora los pasos de su madre y ésta regresa, luego de 15 años, y la encuentra casada con uno de sus viejos amantes; además, hay un crimen no resuelto en el cual madre e hija están implicadas. Siempre rozando el melodrama, el director manchego consigue el término justo para hacernos encajar una historia de amor filial mezclada en un thriller y mucho humor.
Un drama violento, Lune de Fiel (Luna de Hiel), de Roman Polansky, quedó como una de mis películas inolvidables. Un americano condenado a una silla de ruedas, cuenta su historia de amor por una bella francesa, a un jovén inglés durante un crucero de verano. El amor y la pasión que en algún momento se profesan Oscar (Peter Coyote) y Mimi (Emmanuelle Seigner) es tan grande, que sólo puede llevar a la autodestrucción. Es una historia pesimista, no puede haber amor sin dolor, sin sufrimiento. Oscar le cuenta a su amigo inglés que cuando al final de sus años felices deciden casarse, el sacerdote los declaraba marido y mujer “para los momentos buenos y para los malos”, pero “ambos sabían que sólo sería para los malos, pues los buenos habían acabado hacía mucho tiempo”.
De Italia vimos Volere Volare, una comedia romántica de Maurizio Nicheti, en la que se mezclan la realidad y la ficción y los personajes de carne y hueso se juntan con dibujos animados que los representan.
El cine independiente en los Estados Unidos siempre trae buenas sorpresas, una de ellas fue Night on Earth, de Jim Jarmusch, donde somos testigos en cinco segmentos, de los diálogos mas inverosímiles entre taxistas y pasajeros de igual número de grandes ciudades del mundo. Woody Allen presentó Shadows and Fog, buscando un asesino en medio de la niebla y la penumbra en una ciudad fantasmagórica. También, del mismo director, vimos Husbands and Wives, donde dos parejas de amigos empiezan a vivir su separación y los otros a cuestionarse el matrimonio.
El cine negro norteamericano tuvo algunos hitos importantes. Uno de ellos fue The Big Sleep (1946), donde Humphrey Bogart se luce como el mítico detective privado Philip Marlowe, junto a Lauren Bacall. La había visto en televisión muchas veces, ese año la vi por primera vez en el cine y me gustó más. Un poco más moderno Desperate Hours (Horas Desesperadas), de Michael Cimino, nos dejó sin deseos de abrirle la puerta a extraños, no vaya a ser un maniático asesino que viene a refugiarse en la casa de uno. Algo parecido sucede en Cape Fear (Cabo del Miedo), cuando un ex - presidiario (Robert De Niro) llega al hogar de quien fue su abogado (Nick Nolte) en el juicio que lo mandó a la cárcel para vengarse. Para rematar la negrura, el film más exitoso del año, Basic Instinct (Instinto Básico) de Paul Verhoeven, lanzó el mito de Sharon Stone en femme fatale, vestida de blanco muy corto, descruzando las piernas… Finalmente, Naked Luch, de David Cronenberg, nos trajo una mezcla psicodélica de historias basadas en la del célebre autor beat William S. Burroughs y alguna de sus obras.
Hubo un par de musicales de diverso calibre. El primero fue The Commitments, de Alan Parker, la historia de la formación de una banda de soul irlandesa y sus múltiples problemas para llegar al estrellato y al final disolverse. El segundo fue Dingo, que traía como figura al mítico Miles Davis, pero que decepcionó a sus múltiples fans pues su presencia en el film fue tan escasa como las muestras de su música.
Hay que reconocer también que el cine norteamericano sabe como ninguno encontrar en su propia realidad todas las contradicciones imaginables y mostrar sin impudicia tanto defectos como virtudes. En JFK, Oliver Stone, a través de la figura de un fiscal decidido, nos presenta su teoría sobre el complot para asesinar al Presidente John F. Kennedy, por temas ligados a la presencia norteamericana en Vietnam. Algo similar hace Robert Altman en The Player, donde desnuda al monstruo de Hollywood por dentro, a través de las idas y venidas de un productor de “éxito”. El correspondiente happy end nos dejó más bien con una amarga sonrisa en el rostro.
1993 ( 21 películas)
Ya habíamos conocido algo del cine del cine de Zhang Zimou y pudimos ver otra muestra en Qiu Ju, Una mujer China (Qiu Ju da guan si), donde nos hace partícipes del itinerario de una campesina china embarazada que viaja por su provincia para encontrar justicia a favor de su marido. Como siempre, una realidad a veces insólita bañada de los colores y paisajes subyugantes de la China profunda.
También en el oriente estuvo situada Indochina, en la vieja colonia francesa ya a punto de desaparecer, donde el personaje que interpreta Catherine Deneuve sufre una gran decepción amorosa, que corre paralela al desmoronamiento del imperio colonial francés en el actual Vietnam.
Una de las más grandes sorpresas del año fue The Crying Game (El Juego de las Lagrimas), de Neil Jordan, donde “el giro” que se presenta en la trama a la mitad del film nos deja un poco descolocados. Un fuerte drama donde se ponen en juego y se enfrentan muchos prejuicios raciales, sexuales y otros.
Clint Eastwood y Unforgiven (Los Imperdonables) ganaron Oscares a la mejor película y al mejor director, sin duda muy merecidos. Un cazador de recompensas retirado se ve obligado a aceptar un último trabajo y se lanza al ruedo, con un viejo compañero y un joven inexperto, para buscar a unos bandidos. El largo trayecto nos mostrará como el paso del tiempo puede hacer estragos tanto en lo físico como en nuestras convicciones, buscar otra vez el pasado puede ser una aventura de la que de repente ya no podemos regresar.
Quizás no sea la mejor película que he visto, pero The Bodyguard (El Guardaespaldas), destacó por la música y las canciones de Whitney Houston, haciendo su propio papel de diva, quien al final resulta literalmente en los brazos del hombre que se sacrifica por ella y le salva la vida.
Una vez en Lima, pudimos ver algunas películas peruanas recientes. Una de ellas Reportaje a la Muerte, de Dany Gavidia, utilizó la historia real de un motín en el antiguo penal “El Sexto”, para mostrar los límites a los que puede llegar la prensa en el tratamiento de la noticia. Algunas escenas, mostradas en directo por las cámaras de televisión, como aquella en la que uno de los amotinados intenta cortar la pierna de un rehén con un serrucho, son bastante chocantes y ponen sobre el tapete el sentido de la información periodística, hasta donde puede llegar el deber de informar y cuales deberían ser sus límites.
Otra de las peruanas fue Todos somos Estrellas, de Felipe Degregori, una comedia que intenta mostrar como la TV influye en los hogares de clase media. Una familia es seleccionada para ser entrevistada por un programa de televisión en su casa para que el público conozca su forma de vida. En realidad, la familia intentará modificar sus costumbres para mostrar como quisieran que el público los vea. Los enredos son numerosos y se suceden a lo largo del film creando situaciones hilarantes.
En The Firm (La Firma), Tom Cruise es un joven abogado que es captado por un gran estudio legal en magníficas condiciones, pero al poco tiempo empieza a descubrir que detrás de todo ello se encuentra el brazo de la mafia. El protagonista se verá confrontado al FBI y tendrá que testimoniar en contra de l estudio o ir a la cárcel junto con todos sus miembros. Basado en una novela de John Grisham, el film logra crear las condiciones de un verdadero thriller, en el que por supuesto, al final, Tom Cruise sale bien librado.
El regreso al Perú resultó auspicioso en el trabajo y lo familiar, pero en lo que respecta la séptimo arte dejó mucho que desear. No obstante, hubo algunas películas destacadas que pasaremos a examinar en los próximos capítulos.
(*)Carlos Amézaga, escritor, abogado y diplomático peruano. Actualmente vive en Lima. Ganó el concurso de las 2000 palabras de la Revista Caretas, Lima - Perú. 2002/3.
Publicó
Ventanas Opuestas y otras
ficciones verdaderas, Lima Editorial San Marcos, 2007.